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ASESORÍA PSICOSOCIAL

AIDA EN EL ÁREA PSICOSOCIAL EN NIÑOS Y ADOLESCENTES

PSICOSOCIAL se refiere a la relación bidireccional entre los factores psicológicos (la forma en que el niño o niña siente, piensa y actúa) y los factores sociales (relacionados con el entorno o contexto donde vive el niño o niña: la familia, la comunidad, el Estado, la religión, la cultura). Es a partir de esa base que, es necesario que la psicoeducación intervenga antes de la terapia.

La intervención psicoeducativa busca, educar e informar, tanto a los chicos afectados como a sus familiares, sobre las características específicas del trastorno, cómo gestionarlo, con el objetivo de
reducir sus efectos y cómo otorgar una mejor la calidad de vida para familia.

Los problemas en el desarrollo infantil suelen ocasionar situaciones de ansiedad en quien las padece y en la familia del afectado, por lo que es necesario aplicar la psicoeducación.

¿Quién puede llevar a cabo este trabajo?

· Un terapeuta ocupacional, un psicólogo o un neropsicólogo.

El especialista tiene la obligación de generar un nivel de comprensión óptimo, evitando los tecnicismos, para que la familia y el menor logren comprender su situación.

Pero no solo eso, deben reforzar la autoestima en los padres y el menor, aplicando estrategias que permitan alcanzar los objetivos, trabajando día a día.

Características del asesoramiento

· Se establece un diagnóstico, analizando de qué manera se expresa el trastorno, efectos,
factores de riesgo y protección.
· El tratamiento debe ser integral, atendiendo las necesidades del niño a nivel
biopsicosocial.
· La atención puede ser individual, familiar o grupal.
· Se trabaja con base en la creatividad, promoviendo las fortalezas del niño.
· Los objetivos se definirán con base en la calidad de vida del menor y sus características particulares.

Ventajas del asesoramiento

· Aporta beneficios para aquellos niños que sufren de trastornos en el aprendizaje como TDAH o TEA, por mencionar algunos.
· Eleva la autoestima, al detectar las fortalezas del menor, generando en él un mejor autoconcepto.
·  Le permite al paciente aceptar su condición y entender sus propias limitantes.
·  El entendimiento del trastorno le permite al chico, elevar su motivación e interés por la terapia.
Sus ventajas no se limitan al paciente, conlleva un trabajo con la familia, a la que se le otorgan elementos para que puedan hacer frente al problema o trastorno del menor.

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