Evaluación y diagnóstico
Centramos nuestro trabajo en patologías del aprendizaje, las cuales suelen provocar deterioro escolar y problemas a nivel social, como: Dislexia, retrasos del lenguaje, hiperactividad (TDAH), disfasias, trastorno del aprendizaje no verbal (TANV), dificultades sociales.
En este contexto, nos apoyamos en distintas disciplinas pedagógicas, psicológicas y médicas con el firme objetivo de ayudar a niños y adolescentes a superar sus dificultades. Trabajamos de la mano con las familias para lograr un desarrollo óptimo y armónico, permitiéndoles mayor autonomía, mejor rendimiento escolar y una armonía familiar.
El primer paso consiste en establecer una entrevista familiar, a través de la cual recopilamos información sobre el comportamiento de la persona a nivel académico, social y emocional. Además, realizamos una serie de pequeñas actividades que nos brindan un panorama inicial de su desarrollo cognitivo, lo que nos permite generar hipótesis sobre lo que podría estar sucediendo y ofrecer orientación específica en cada caso.
Después de la evaluación, se determinan las acciones a seguir en función del diagnóstico inicial, creando un programa adaptado a las necesidades del niño y su familia. Por lo general, se lleva a cabo una evaluación neuropsicológica que incluye cuestionarios, escalas y pruebas psicométricas.
OBJETIVO
El propósito no es determinar en qué tipo de tareas penaliza el niño, sino qué proceso cognitivo o socio-emocional provoca las dificultades que se detectan por el entorno.
Identificar puntos fuertes y débiles en el aprendizaje para optimizar la metodología de estudio.
Determinar las causas del fracaso escolar.
Verificar la evolución del tratamiento neuropsicológico.
LA MEJOR OCASIÓN
Generalmente nuestro trabajo lo realizamos por las mañanas, aunque también se sugiere llevarlas a cabo, en el momento en que haya síntomas relacionados con la memoria, la atención, el lenguaje o el razonamiento. Y su duración dependerá del número de pruebas que decida aplicar el especialista.
Las áreas de exploración pueden ser: funciones cognitivas, nivel de autonomía en actividades de la vida diaria, área socio-emocional y lectoescritura.