Es un trastorno del aprendizaje de la lectoescritura, de carácter persistente y específico, se da en niños que no presentan ninguna desventaja física, psíquica, ni sociocultural y parece derivar de una alteración del neurodesarrollo.
De entre los obstáculos que intervienen en su aprendizaje, destacan: dificultades para recitar el alfabeto, denominar letras, realizar rimas simples, analizar o clasificar los sonidos. Según la Organización Panamericana de la Salud, la dislexia provoca que el paciente realice omisiones, sustituciones, distorsiones, inversiones o adicciones, lentitud, vacilaciones, tenga problemas de seguimiento visual y déficit en la comprensión.
Técnicas educativas para la dislexia (Tratamiento)
La dislexia se trata con habilidades especiales, y se recomienda iniciar la intervención lo antes posible. Las evaluaciones de las habilidades de lectura, otras habilidades académicas y la salud mental del niño, ayudarán a diseñar un plan individual.
El objetivo del tratamiento es ayudar a su hijo a hacer lo siguiente:
Que aprenda a reconocer los sonidos cortos que forman las palabras (fonemas).
A comprender que las letras y las cadenas de letras representan estos sonidos y palabras (fonemas).
Comprensión de lectura.
Leer en voz alta para mejorar la lectura, la velocidad y el habla (fluidez).
Construir un vocabulario de palabras comunes y significativas.